Leer es un ejercicio de mimo personal. Al abrir un libro paramos el mundo de alrededor y nos quedamos SOLOS entre las palabras que construyen otro, habitualmente más benevolente porque no pide que cumplamos horarios, ni alcancemos objetivos, ni satisfagamos expectativas de ningún tipo.
Si además está escrito con sentido del humor, es una de las mejores medicinas para el estrés cotidiano.
Un ejemplo es:
"Contes per a nens i nenes políticament correctes". James Finn Garner (traducción de Quim Monzó y María Roura). Quaderns crema.
Recoge los cuentos tradicionales más conocidos, pero "reventando" con humor los tópicos y prejuicios con los que, en su día, fueron escritos. Así, Caperucita no se deja amilanar por el lobo, ni necesita que ningún leñador emplee la violencia física para defenderla.
Es un libro breve, divertido, rápido de leer y que nos hace darnos cuenta de los condicionantes que arrastramos de manera "natural"...o sea, una buena opción para recomendar, para leer en el metro, para regalar a un amigo invisible, para compartir...
¿Cuál me recomiendas tú?

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