sábado, 30 de junio de 2012

10. El resultado del experimento

Han pasado unas semanas desde el inicio de este experimento o, lo que es lo mismo, desde la inmersión en el mundo de las TIC y su aplicación en mi ámbito docente y, en cierta forma, personal.  Por mucho que queramos, estas dos parcelas a veces no pueden separarse y, también a veces, es mejor que no lo hagan.
He aprendido nuevos conceptos, como el del código QR (precisamente hacía una temporada que me preguntaba qué sería aquel garabato que estaba, incluso, en carteles de la calle). He puesto en práctica, aunque de forma rudimentaria, herramientas como los pósters o el googledocs, a modo de prueba para volver a usarlos más adelante en mis clases. Y he creado (aunque la palabra me suena demasiado rimbombante) este blog. Ahora, revisando las entradas, veo que no tiene demasiada relación teórica con la naturaleza de mis clases, pero sí creo que puede ser el inicio de un foro de pensamiento y de recursos personales, una parte muy olvidada, desde mi punto de vista, en el mundo académico y, paradójicamente, fundamental para formar a unos buenos profesionales.
No sé cómo continuará el experimento. Ni siquiera si lo hará porque he visto que, como en "la vida real" es necesario, fundamental, un feedback que alimente las ganas de decir, el escuchar para poder contestar y el pensar para volver a hablar.
Ya veremos.

9. De cine

Hace unos días ví una película, como dice un amigo mío mientras se golpetea con un dedo la sien, " de pensar". 
Un alumno encuentra a una profesora ahorcada en su propia aula. Un sustituto sin experiencia llega al centro. Así se muestran dos caras de la educación: la burocrática, formal, que supuestamente emplea una dinámica estimulante y  busca lo mejor para los alumnos, frente a la visión individual, cercana, con medios limitados pero preocupada por las personitas que realmente son los alumnos.

Si podeis, vedla: "Profesor Lazhar".

jueves, 24 de mayo de 2012

5. ¡Valórate!

4. Entre papeles


Leer es un ejercicio de mimo personal. Al abrir un libro paramos el mundo de alrededor y nos quedamos SOLOS entre las palabras que construyen otro, habitualmente más benevolente porque no pide que cumplamos horarios, ni alcancemos objetivos, ni satisfagamos expectativas de ningún tipo.

Si además está escrito con sentido del humor, es una de las mejores medicinas para el estrés cotidiano.

Un ejemplo es:
"Contes per a nens i nenes políticament correctes". James Finn Garner (traducción de Quim Monzó y María Roura). Quaderns crema.


Recoge los cuentos tradicionales más conocidos, pero "reventando" con humor los tópicos y prejuicios con los que, en su día, fueron escritos. Así, Caperucita no se deja amilanar por el lobo, ni necesita que ningún leñador emplee la violencia física para defenderla.

Es un libro breve, divertido, rápido de leer y que nos hace darnos cuenta de los condicionantes que arrastramos de manera "natural"...o sea, una buena opción para recomendar, para leer en el metro, para regalar a un amigo invisible, para compartir...




¿Cuál me recomiendas tú?